BIENVENIDOS

Bienvenidos al Blog Oficial de la Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen, Santo Escapulario y Ánimas Benditas del Purgatorio de Paterna del Campo. Aqui os informaremos de todo lo referente hacia nuestra hermandad (cultos, festejos, eventos, etc) para mantener informado a todos los que deseen estar al día en los eventos de la hermandad. Tambien esperamos vuestras sugerencias y peticiones. Esperamos vuestra colaboración.

jueves, 15 de octubre de 2015

MISA DE CLAUSURA DEL V CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE SANTA TERESA DE JESÚS

El día 15 de octubre a las 8 de la tarde en la iglesia parroquial, Santa Misa de clausura del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús.
El día 15 y 18 de octubre, al finalizar la misa, tendrá lugar el BESAMANOS  a la Santísima Virgen del Carmen.


miércoles, 8 de julio de 2015

CARTEL DE FIESTAS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN


PROGRAMA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL CARMEN 2015

Portada del programa del año 2015 y los cultos y festejos de nuestra Hermandad para las Fiestas de la Santísima Virgen del Carmen. El programa completo lo podéis leer en la sección programas de nuestro blog.


PRIMERA MISA EN PATERNA DE D. MANUEL BELTRÁN

Primera misa de D. Manuel Beltrán Borrero en Paterna del Campo. Aunque fue casual, esta misa la celebró ante la imagen de la Santísima Virgen del Carmen que presidía el altar que luce en los días de su novena. Desde nuestra Hermandad deseamos a D. Manuel Beltrán un feliz y fructífero sacerdocio, con la seguridad de que tendrá la ayuda de Ntra. Sra. del Carmen.




sábado, 28 de marzo de 2015

Mensaje del Papa Francisco al Obispo de Ávila con motivo de la celebración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús


Vaticano, 28 de marzo de 2015 

Excmo. Mons. Jesús García Burillo 
Obispo de Ávila 
ÁVILA

Querido Hermano:
Hoy mi corazón está en Ávila, donde hace quinientos años nació Teresa de Jesús. Pero no puedo olvidar tantos otros lugares que conservan su memoria, por los que pasó con sus sandalias desgastadas recorriendo caminos polvorientos: Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Duruelo, Toledo, Pastrana, Salamanca, Segovia, Beas de Segura, Sevilla, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara, Palencia, Soria, Granada, Burgos y Alba de Tormes. Además, la huella de esta preclara Reformadora sigue viva en los cientos de conventos de carmelitas diseminados por todo el mundo. Sus hijos e hijas en el Carmelo mantienen ardiente la luz renovadora que la Santa encendió para bien de toda la Iglesia. 
A esta insigne «maestra de espirituales», mi predecesor, el beato Pablo VI, tuvo el inédito gesto de conferirle el título de Doctora de la Iglesia. ¡La primera mujer Doctora de la Iglesia! Ella nos muestra al vivo lo secreto de Dios, donde entró «por vía de la experiencia, vivida en la santidad de una vida consagrada a la contemplación y, al mismo tiempo, comprometida en la acción, por vía de experiencia simultáneamente sufrida y gozada en la efusión de carismas espirituales extraordinarios» (Homilía en la Declaración del Doctorado de Santa Teresa, 27 septiembre 1970: AAS [1970] 592). 
Nada de esto ha perdido su vigencia. Contemplación y acción siguen siendo su legado para los cristianos del siglo XXI. Por eso, cuánto me gustaría que pudiéramos hablar con ella, tenerla delante y preguntarle tantas cosas. Siglos después, su testimonio y sus palabras nos alientan a todos a adentrarnos en nuestro castillo interior y a salir fuera, a «hacerse espaldas unos a otros… para ir adelante» (Vida 7, 22). Sí, entrar en Dios y salir con su amor a servir a los hermanos. A esto «convida el Señor a todos» (Camino 19,15), sea cual sea nuestra condición y el lugar que ocupemos en la Iglesia (cf. Camino 5,5). 
¿Cómo ser contemplativos en la acción? ¿Qué consejos nos das tú, Teresa, hoy? 
En la hora presente, sus primeros interlocutores serían los religiosos y las religiosas, a los que la Santa animaría a comprometerse sin ambages: «No, hermanas mías, no es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia» (Camino 1,5), les decía a sus monjas. Ella hoy nos saca de la autorreferencialidad y nos impulsa a ser consagrados «en salida», con un modo de vida austero, sin “encapotamientos” ni amarguras: «No os apretéis, porque si el alma se comienza a encoger, es muy mala cosa para todo lo bueno» (Camino 41,5). En este Año de la Vida Consagrada, nos enseña a ir a lo fundamental, a no dejarle a Cristo las migajas de nuestro tiempo o de nuestra alma, sino a llevarlo todo a ese amistoso coloquio con el Señor, «estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (Vida 8,5). 
¿Y sobre los sacerdotes? Santa Teresa diría abiertamente: no los olviden en su oración. Sabemos bien que para ella fueron apoyo, luz y guía. Consciente como era de la importancia de la predicación para la fe de las gentes más sencillas, valoraba a los presbíteros y, «si veía a alguno predicar con espíritu y bien, un amor particular le cobraba» (Vida 8,12). Pero, sobre todo, la Santa oraba por ellos y pedía a sus monjas que estuvieran «todas ocupadas en oración por los que son defensores de la Iglesia y los predicadores y letrados que la defienden» (Camino 1,2). Qué hermoso sería que la imitáramos rezando infatigablemente por los ministros del Evangelio, para que no se apague en ellos el entusiasmo ni el fuego del amor divino y se entreguen del todo a Cristo y a su Iglesia, de modo que sean para los demás brújula, bálsamo, acicate y consuelo, como lo fueron para ella. Que la plegaria y la cercanía de los Carmelos acompañen siempre a los sacerdotes en el ejercicio del ministerio pastoral. 
¿Y a los laicos? ¿Y a las familias, que en este año tan presentes están en el corazón de la Iglesia? Teresa fue hija de padres piadosos y honrados. A ellos dedica unas palabras elogiosas apenas comienza el Libro de la Vida: «El tener padres virtuosos y temerosos de Dios me bastara, si yo no fuera tan ruin, con lo que el Señor me favorecía, para ser buena» (1,1). De joven, cuando aún era «enemiguísima de ser monja» (Vida 2,8), se planteó seguir el camino del matrimonio, como las chicas de su edad. Fueron muchos y buenos los laicos con los que la Santa trató y que le facilitaron sus fundaciones: Francisco de Salcedo, el “caballero santo”, su amiga Guiomar de Ulloa o Antonio Gaytán, a quien le escribe alabando su estado y pidiéndole que se alegre por ello (cf. Carta 386 2). Necesitamos hoy hombres y mujeres como ellos, que tengan amor a la Iglesia, que colaboren con ella en su apostolado, que no sean sólo destinatarios del Evangelio sino discípulos y misioneros de la divina Palabra. Hay ambientes a los que sólo ellos pueden llevar el mensaje de salvación, como fermento de una sociedad más justa y solidaria. Santa Teresa sigue invitando a los cristianos de hoy a sumarse a la causa del Reino de Dios y a formar hogares donde Cristo sea la roca en la que se apoyen y la meta que corone sus anhelos. 
¿Y a los jóvenes? Mujer inquieta, vivió su juventud con la alegría propia de esta etapa de la vida. Nunca perdió ese espíritu jovial que ha quedado reflejado en tantas máximas que retratan sus cualidades y su talante emprendedor. Estaba convencida de que hay que «tener una santa osadía, que Dios ayuda a los fuertes» (Camino 16,12). Esa confianza en Dios la empujaba a ir siempre adelante, sin ahorrar sacrificios ni pensar en sí misma con tal de amar al prójimo: «Son menester amigos fuertes de Dios para sustentar a los flacos» (Vida 15,5). Así puso de manifiesto que miedo y juventud no se casan. Que el ejemplo de la Santa infunda valentía a las nuevas generaciones, para que no se les arrugue «el ánima y el ánimo» (Camino 41,8). Sobre todo, cuando descubran que merece la pena seguir a Cristo de por vida, como lo hicieron aquellas primeras monjas Carmelitas Descalzas que, en medio de no pocas contrariedades, abrieron las puertas del primer “palomarcico”, un 24 de agosto de 1562. De la mano de Teresa, los jóvenes tendrán valor para huir de la mediocridad y la tibieza y albergar en su alma grandes deseos, nobles aspiraciones dignas de las mejores causas. Me parece oírla ahora advertirles con su gracejo que si no tienen altas miras serán como «sapos», que caminan lenta y rastreramente, y se contentarán con «sólo cazar lagartijas», dando importancia a minucias en lugar de a las cosas que cuentan de verdad (cf. Vida 13,3). 
Y, de modo especial, ruego a Santa Teresa que nos regale la devoción y el fervor que ella tenía a san José. Harto bien haría que los pasan por la prueba del dolor, la enfermedad, la soledad, quienes se sienten agobiados o entristecidos recurrieran a este insigne Patriarca con el amor y la confianza con que lo hacía la Santa. Te confieso, querido Hermano, que a menudo le hablo a san José de mis preocupaciones y problemas y, como ella, «no me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer… A otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad, a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra -que como tenía el nombre de padre, siendo ayo, le podía mandar-, así en el cielo hace cuanto le pide» (Vida 6,6). «Glorioso Patriarca San José, cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles… Muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder», dice una antigua oración inspirada en la experiencia de la Santa. 
Querido Hermano, te pido, por favor, que reces y hagas rezar por mí y mi servicio al santo Pueblo fiel de Dios. Por mi parte, encomiendo a cuantos celebran este V Centenario a la intercesión de Santa Teresa, para que alcance del cielo todo lo que necesiten para ser de Jesús, como ella, y con la experiencia de su amor, puedan construir una sociedad mejor, en donde nadie quede excluido y se promueva la cultura del encuentro, del diálogo, de la reconciliación y la paz. 
Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide. 
Fraternalmente,

28 DE MARZO DE 2015, CELEBRACIÓN DEL V CENTENARIO DE SANTA TERESA DE JESÚS

Hoy, día 28 de Marzo de 2015, la Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen, Santo Escapulario y Ánimas Benditas del Purgatorio, se une a la celebración del V Centenario de Santa Teresa de Jesús (1515-2015).



Santa Teresa de Jesús y de Ávila, fue una mujer con una excepcional personalidad que sin recursos llevó a cabo la difícil empresa de la reforma de la Orden del Carmelo. Fue una mujer del siglo XVI que debatió con los sabios de la Iglesia y con la sociedad que la rodeaba y que alcanzó sus logros. Fundó 17 conventos en España, regidos por su forma de entender la vida espiritual, y produjo una ingente obra literaria que la convirtió en figura destacada entre los escritores del Siglo de Oro. Fue ella quien inició el movimiento de los llamados místicos en Europa y más tarde se convirtió en la patrona de todos los escritores en lengua española y en Doctora de la Iglesia.
Fue una mujer del Renacimiento, de lucha y de letras: andariega, decidida , solidaria, alegre, trabajadora, tenaz, constante, inteligente, humilde, creativa, carismática, soñadora, despierta, involucrada, luchadora, culta, curiosa, líder, cercana, estratega, científica, imparable, evocadora, sencilla, comprometida, en un palabra: Memorable.
¡¡¡FELICIDADES TERESA!!!

miércoles, 24 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD


Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen, 
Santo Escapulario y Ánimas Benditas del Purgatorio
Alcaldesa Mayor Perpetua de la Villa de Paterna del Campo
os desea 
Feliz Navidad y Próspero Año 2015

lunes, 24 de noviembre de 2014

LOTERÍA DE NAVIDAD Nº 23865

Ya tenemos a la venta la loteria de navidad de nuestra hermandad, con el número 23865. Tenemos participaciones a 2 € y décimos a 23 €. De venta en comercios de nuestro pueblo y tambien puedes pedirsela a cualquier miembro de la junta directiva.


sábado, 8 de noviembre de 2014

ALMUERZO DE HERMANDAD 9 DE NOVIEMBRE


MISA POR LOS HERMANOS DIFUNTOS

Sábado día 8 de Noviembre a las 8 de la tarde en la Iglesia, se celebrará la misa por todos los hermanos difuntos de la hermandad.

domingo, 2 de noviembre de 2014

SANTO ROSARIO A LAS ÁNIMAS BENDITAS DEL PURGATORIO

DÍA 2 DE NOVIEMBRE A LAS 5 DE LA TARDE EN EL CEMENTERIO MUNICIPAL, SANTO ROSARIO A LAS ÁNIMAS BENDITAS DEL PURGATORIO EN SUFRAGIO DE LAS ALMAS DE TODOS LOS DIFUNTOS DE NUESTRO PUEBLO.

sábado, 18 de octubre de 2014

ENLACE DE NUESTRA VICESECRETARIA MªCARMEN LEAL

Desde este blog de nuestra hermandad queremos felicitar a nuestra Vicesecretaria Mª Carmen Leal y al ahora ya, su marido Antonio Valderas por su enlace matrimonial. La junta de gobierno os desea que seais muy felices y que la Santísima Virgen del Carmen os dé mucho amor y felicidad en vuestro matrimonio. Enhorabuena!!

miércoles, 15 de octubre de 2014

CARTA DEL PAPA FRANCISCO CON MOTIVO DEL V CENTENARIO DE SANTA TERESA





El Papa Francisco dirige la siguiente carta al obispo de Ávila, Monseñor Jesús García Burillo, ante el inicio del Año Jubilar con motivo del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa (1515-2015).

Vaticano, 15 octubre 2014

A Monseñor Jesús García Burillo
Obispo de Ávila
Ávila

Querido Hermano:

El 28 de marzo de 1515 nació en Ávila una niña que con el tiempo sería conocida como santa Teresa de Jesús. Al acercarse el quinto centenario de su nacimiento, vuelvo la mirada a esa ciudad para dar gracias a Dios por el don de esta gran mujer y animar a los fieles de la querida diócesis abulense y a todos los españoles a conocer la historia de esa insigne fundadora, así como a leer sus libros, que, junto con sus hijas en los numerosos Carmelos esparcidos por el mundo, nos siguen diciendo quién y cómo fue la Madre Teresa y qué puede enseñarnos a los hombres y mujeres de hoy.

En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida y de su obra. Ella entendió su vida como camino de perfección por el que Dios conduce al hombre, morada tras morada, hasta Él y, al mismo tiempo, lo pone en marcha hacia los hombres. ¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien:el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo.

Teresa de Jesús invita a sus monjas a «andar alegres sirviendo» (Camino 18,5). La verdadera santidad es alegría, porque “un santo triste es un triste santo”. Los santos, antes que héroes esforzados, son fruto de la gracia de Dios a los hombres. Cada santo nos manifiesta un rasgo del multiforme rostro de Dios. En santa Teresa contemplamos al Dios que, siendo «soberana Majestad, eterna Sabiduría» (Poesía 2), se revela cercano y compañero, que tiene sus delicias en conversar con los hombres: Dios se alegra con nosotros. Y, de sentir su amor, le nacía a la Santa una alegría contagiosa que no podía disimular y que transmitía a su alrededor. Esta alegría es un camino que hay que andar toda la vida. No es instantánea, superficial, bullanguera. Hay que procurarla ya «a los principios» (Vida 13,l). Expresa el gozo interior del alma, es humilde y «modesta» (cf. Fundaciones 12,l). No se alcanza por el atajo fácil que evita la renuncia, el sufrimiento o la cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores (cf. Vida 6,2; 30,8), mirando al Crucificado y buscando al Resucitado (cf. Camino 26,4). De ahí que la alegría de santa Teresa no sea egoísta ni autorreferencial. Como la del cielo, consiste en «alegrarse que se alegren todos» (Camino 30,5), poniéndose al servicio de los demás con amor desinteresado. Al igual que a uno de sus monasterios en dificultades, la Santa nos dice también hoy a nosotros, especialmente a los jóvenes: «¡No dejen de andar alegres!» (Carta 284,4). ¡El Evangelio no es una bolsa de plomo que se arrastra pesadamente, sino una fuente de gozo que llena de Dios el corazón y lo impulsa a servir a los hermanos!

La Santa transitó también el camino de la oración, que definió bellamente como un «tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabernos nos ama» (Vida 8,5). Cuando los tiempos son “recios”, son necesarios «amigos fuertes de Dios» para sostener a los flojos (Vida 15,5). Rezar no es una forma de huir, tampoco de meterse en una burbuja, ni de aislarse, sino de avanzar en una amistad que tanto más crece cuanto más se trata al Señor, «amigo verdadero» y «compañero» fiel de viaje, con quien «todo se puede sufrir», pues siempre «ayuda, da esfuerzo y nunca falta» (Vida 22,6). Para orar «no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho» (Moradas IV,1,7), en volver los ojos para mirar a quien no deja de mirarnos amorosamente y sufrirnos pacientemente (cf. Camino 26,3-4). Por muchos caminos puede Dios conducir las almas hacia sí, pero la oración es el «camino seguro» (Vida 213). Dejarla es perderse (cf. Vida 19,6). Estos consejos de la Santa son de perenne actualidad. ¡Vayan adelante, pues, por el camino de la oración, con determinación, sin detenerse, hasta el fin! Esto vale singularmente para todos los miembros de la vida consagrada. En una cultura de lo provisorio, vivan la fidelidad del «para siempre, siempre, siempre» (Vida 1,5); en un mundo sin esperanza, muestren la fecundidad de un «corazón enamorado» (Poesía 5); y en una sociedad con tantos ídolos, sean testigos de que «solo Dios basta» (Poesía 9).

Este camino no podemos hacerlo solos, sino juntos. Para la santa reformadora la senda de la oración discurre por la vía de la fraternidad en el seno de la Iglesia madre. Esta fue su respuesta providencial, nacida de la inspiración divina y de su intuición femenina, a los problemas de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo: fundar pequeñas comunidades de mujeres que, a imitación del “colegio apostólico”, siguieran a Cristo viviendo sencillamente el Evangelio y sosteniendo a toda la Iglesia con una vida hecha plegaria. «Para esto os junto El aquí, hermanas» (Camino 2,5) y tal fue la promesa: «que Cristo andaría con nosotras» (Vida 32,11). ¡Que linda definición de la fraternidad en la Iglesia: andar juntos con Cristo como hermanos! Para ello no recomienda Teresa de Jesús muchas cosas, simplemente tres: amarse mucho unos a otros, desasirse de todo y verdadera humildad, que «aunque la digo a la postre es la base principal y las abraza todas» (Camino 4,4). ¡Cómo desearía, en estos tiempos, unas comunidades cristianas más fraternas donde se haga este camino: andar en la verdad de la humildad que nos libera de nosotros mismos para amar más y mejor a los demás, especialmente a los más pobres! ¡Nada hay más hermoso que vivir y morir como hijos de esta Iglesia madre!

Precisamente porque es madre de puertas abiertas, la Iglesia siempre está en camino hacia los hombres para llevarles aquel «agua viva» (cf. Jn 4,10) que riega el huerto de su corazón sediento. La santa escritora y maestra de oración fue al mismo tiempo fundadora y misionerapor los caminos de España. Su experiencia mística no la separo del mundo ni de las preocupaciones de la gente. Al contrario, le dio nuevo impulso y coraje para la acción y los deberes de cada día, porque también «entre los pucheros anda el Señor» (Fundaciones 5,8). Ella vivió las dificultades de su tiempo -tan complicado- sin ceder a la tentación del lamento amargo, sino más bien aceptándolas en la fe como una oportunidad para dar un paso más en el camino. Y es que, «para hacer Dios grandes mercedes a quien de veras le sirve, siempre es tiempo» (Fundaciones 4,6). Hoy Teresa nos dice: Reza más para comprender bien lo que pasa a tu alrededor y así actuar mejor. La oración vence el pesimismo y genera buenas iniciativas (cf. Moradas VII, 4,6). ¡Éste es el realismo teresiano, que exige obras en lugar de emociones, y amor en vez de ensueños, el realismo del amor humilde frente a un ascetismo afanoso! Algunas veces la Santa abrevia sus sabrosas cartas diciendo: «Estamos de camino» (Carta 469,7.9), como expresión de la urgencia por continuar hasta el fin con la tarea comenzada. Cuando arde el mundo, no se puede perder el tiempo en negocios de poca importancia. ¡Ojalá contagie a todosesta santa prisa por salir a recorrer los caminos de nuestro propio tiempo, con el Evangelio en la mano y el Espíritu en el corazón!

«¡Ya es tiempo de caminar! » (Ana de San Bartolomé, Últimas acciones de la vida de santa Teresa). Estas palabras de santa Teresa de Ávila a punto de morir son la síntesis de su vida y se convierten para nosotros, especialmente para la familia carmelitana, sus paisanos abulenses y todos los españoles, en una preciosa herencia a conservar y enriquecer.

Querido Hermano, con mi saludo cordial, a todos les digo: ¡Ya es tiempo de caminar, andando por los caminos de la alegría, de la oración, de la fraternidad, del tiempo vivido como gracia! Recorramos los caminos de la vida de la mano de santa Teresa. Sus huellas nos conducen siempre a Jesús.

Les pido, por favor, que recen por mí, pues lo necesito. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Fraternalmente,

Francisco

V CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE SANTA TERESA DE JESÚS

Hoy, día 15 de Octubre comienza el año teresiano, con motivo de que se celebran los 500 años de Nacimiento de Santa Teresa  de Jesús. Con motivo de esta efeméride, ya que Santa Teresa fue la reformadora del Carmelo, creando los conventos de carmelitas descalzos, nuestra hermandad quiere unirse también a esta celebración. El pasado domingo, 12 de Octubre, en la misa dominical, el Rdo. D.Juan José Guillén Trujillo, bendijo una imagen de Santa Teresa, que al finalizar la misa, fue trasladada al altar de la Santísima Virgen del Carmen, donde estará  expuesta para veneración y gloria a Santa Teresa hasta la finalización del año teresiano, el próximo 15 de Octubre de 2015, También nuestra hermandad hizo un pequeño libreto con el siguiente texto:

Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen, Santo Escapulario y 
Ánimas Benditas del Purgatorio
Con motivo de este V Centenario, la Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen, os quiere hacer llegar este pequeño libreto, para dar apertura al año de Santa Teresa de Jesús, la cual fue reformadora del Carmelo, Madre de las Carmelitas Descalzas y de los Carmelitas Descalzos; "mater spiritualium"; patrona de los escritores católicos (1965) y Doctora de la Iglesia (1970): la primera mujer, que junto a Santa Catalina de Sena obtiene este título; nacida en Ávila, el 28 de marzo de 1515; muere en Alba de Tormes (Salamanca) el 4 de octubre de 1582; beatificada en 1614, canonizada en 1622; su fiesta el 15 de octubre.
SANTA TERESA Y LA VIRGEN DEL CARMEN
Este mes de octubre es muy significativo para los carmelitas. Celebramos el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesus, por eso, os invitamos a reflexionar unos minutos sobre la experiencia que tuvo de María nuestra querida santa Teresa.
Ella ingreso en el Carmelo a los 20 años. Pero no se convirtió de corazón  hasta los 39 años. Veinte años luchando hasta los 39 años. Veinte años luchando entre el hombre viejo y las exigencias de la gracia. Ha descrito esa lucha con una claridad, dramatismo y desgarro que conmueven: “Se decir que es una de las vidas (más) penosas que me parece se puede imaginar; porque ni yo gozaba de Dios ni traía contento en el mundo”(Vida 8,2).
Santa Teresa tuvo una gran devoción a la Virgen María, en su advocación del Carmen, que escogió por Madre, cuando fallecio su madre terrena: “Acuerdome que cuando murió mi madre quede yo de edad de doce años, poco menos. Como yo comencé a entender lo que había perdido, afligida fuime a una imagen de nuestra Señora y suplíquela fuese mi madre, con muchas lagrimas… conocidamente he hallado a ella y , en fin me ha tornado a sí” (Vida 1, 7).
Teresa pasó paulatinamente desde una devoción superficial a la Santísima Virgen hasta introducir su presencia en lo hondo de su vida espiritual y en su oración. Entre las gracias singulares que recibió Teresa, algunas estuvieron directamente relacionadas con la Santísima Virgen. Concretamente, obtuvo dos gracias de María: el don de una pureza total y una vestición por parte de nuestra Señora, que le anunciaba el hecho de que sería madre de una nueva familia, el nuevo Carmelo reformado. Así lo cuenta la Santa: «Parecióme, estando así (en arrobamiento grande) que me veía vestir una ropa de mucha blancura y claridad, y al principio no veía quien me las vestía. Después vi a nuestra Señora del Carmen hacia el lado derecho y a mi padre San José al izquierdo, que me vestían aquella ropa… Acabada de vestir, y yo con grandísimo deleite y gloria, luego pareció asirme de las manos nuestra Señora… Era grandísima la hermosura que vi en nuestra Señora…» (V 33, 14).
Recorriendo sus escritos, toda su vida estuvo salpicada de las gracias que le hace la Señora del Carmen. Su presencia llena de luz y de amor se le hace cada vez más viva, dejándose sentir en su alma como Madre, Maestra y Consejera, como amparo seguro, como camino seguro para ir a Cristo. La presencia de la Virgen es palpable en todo lo suyo, viven unidas, diríase que comparten todos los afanes de la vida, gozando con la misma gratitud.
En las manos de María deja sus deseos de perfección para que ella la guíe por los consejos evangélicos hasta su Hijo. De todo corazón quiere que sea la Virgen quien lleve las riendas de su vida: «En el día de nuestra Señora de la natividad tengo particular alegría. Cuando este día viene apréciame sería bien renovar los votos, y queriéndolo hacer, se me representó la Virgen Señora nuestra… y parecióme los hacía en sus manos, y que le eran agradables» (R 48).
Al terminar su convento de San José de Ávila experimenta el gozo de haberlo hecho en favor de su regla y de la Virgen: “Guardamos la Regla de nuestra Señora del Carmen…” (Vida 36, 26). “Plega al Señor sea todo para gloria y alabanza suya y de la gloriosa Virgen María, cuyo hábito traemos, amen” (Vida 36, 28). Teresa de Jesús nos ayude a vivir nuestra devoción entrañable a la Virgen, como ella la vivió.
OBRAS
Teresa está entre las figuras de la mística católica de todos los tiempos. Sus obras - especialmente las cuatro más conocidas (Vida, Camino de Perfección, Moradas y Fundaciones) - junto a las noticias de orden histórico, contienen una doctrina que abraza toda la vida del alma, desde los primeros pasos hasta la intimidad con Dios en el centro del Castillo Interior. Sus cartas, además, nos la muestran absorbida por los problemas más variados de cada día y de cada circunstancia. Su doctrina sobre la unión del alma con Dios (doctrina vivida por ella íntimamente) está en la línea de la del Carmelo que la ha precedido y que ella ha contribuido de manera notable a enriquecer, y que ha transmitido no sólo a los hermanos, hijos e hijas espirituales, sino a toda la Iglesia, a la que sirvió sin escatimar esfuerzos. Al morir su alegría fue la de poder afirmar: "muero como hija de la Iglesia".



 Aqui os dejamos varias fotografías de la bendición de la imagen de Santa Teresa el 12 de octubre de 2014.




ORACIÓN OFICIAL DEL V CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE SANTA TERESA

Dios, Padre nuestro,
te alabamos y te bendecimos,
porque nos concedes la gracia de celebrar
el V centenario del nacimiento
de Santa Teresa de Jesús.
Señor Jesucristo, “amigo verdadero”,
ayúdanos a crecer en tu amistad,
para que, como Teresa, hija de la Iglesia,
demos testimonio de tu alegría ante el mundo,
atentos a las necesidades de la Humanidad.
Espíritu Santo,
ayúdanos a avanzar,
“con limpia conciencia y humildad”,
en el camino de la vida interior,
cimentados en la verdad,
con renovado desprendimiento,
y amor fraterno incondicional.
Como Teresa de Jesús,
maestra de espiritualidad,
enséñanos a orar de todo corazón:
“Vuestra soy, Señor, para Vos nací
¿qué mandáis hacer de mí? Amén.

Que Santa Teresa de Jesús y la Santísima Virgen del Carmen, nos ayuden a vivir este año teresiano de una manera especial, llevándonos por su intercesión a Jesucristo.

FUNCIÓN PRINCIPAL DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE CHUCENA

Nuestra hermandad asistió a la Función Principal de Nuestra Señora de los Dolores de la vecina localidad de Chucena, el pasado día 27 de Septiembre a las 21 horas. Después de la Función Principal, tuvo lugar el descenso de la Virgen de los Dolores del altar, para ser expuesta en besamanos. Desde aquí felicitamos a la hermandad por la solemnidad del acto.



FUNCIÓN PRINCIPAL DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN DE VILLALBA DEL ALCOR

El pasado día 31 de agosto a las 12 de la mañana, nuestra hermandad asistió a la Función Principal de Nuestra Señora del Carmen de Villalba del Alcor. 



viernes, 15 de agosto de 2014

ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS


Unos catorce años después de la muerte de Jesús, cuando ya había empleado todo su tiempo en enseñar la religión del Salvador a pequeños y grandes, cuando había consolado a tantas personas tristes, y había ayudado a tantos enfermos y moribundos, hizo saber los apóstoles que ya se aproximaba la fecha de partir de este mundo a la eternidad.
Los apóstoles la amaban como a la más bondadosa de todas las madres y se apresuraron a viajar para recibir de sus maternales labios sus últimos consejos, y de sus sacrosantas manos su última bendición. Pero Tomás, no había alcanzado a llegar a tiempo. Cuando arribó ya habían vuelto de sepultar a la Santísima Madre.- Pedro -dijo Tomás- no me puedes negar el gran favor de poder ir a la tumba de mi madre amabilísima y darle un último beso en esas manos santas que tantas veces me bendijeron. Y Pedro aceptó. Se fueron todos hacia su santo sepulcro, y cuando ya estaban cerca empezaron a sentir, de nuevo suavísimos aromas en el ambiente y armoniosa música en el aire.- Abrieron el sepulcro y en vez del cadáver de la Virgen, encontraron solamente... una gran cantidad de flores muy hermosas. Jesucristo había venido, había resucitado a su Madre Santísima y la había llevado al cielo.
Así quedaron reunidos Madre e Hijo para toda la eternidad.

LECTURAS DE LA ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Primera lectura: lectura del libro del Apocalipsis
Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario apareció el arca de su alianza. Después apareció una figura portentosa en el cielo: Una mujer vestida de sol, la luna por pedestal, coronada con doce estrellas. Apareció otra señal en el cielo: Un enorme dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos y siete diademas en las cabezas. Con la cola barrió del cielo un tercio de las estrellas, arrojándolas a la tierra. El dragón estaba enfrente de la mujer que iba a dar a luz, dispuesto a tragarse el niño en cuanto naciera. Dio a luz un varón, destinado a gobernar con vara de hierro a los pueblos. Arrebataron al niño y lo llevaron junto al trono de Dios. La mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar reservado por Dios.
Se oyó una gran voz en el cielo: «Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo.»

Salmo
R/. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir
Hijas de reyes salen a tu encuentro,
de pie a tu derecha está la reina,
enjoyada con oro de Ofir. R/.
Escucha, hija, mira: inclina el oído,
olvida tu pueblo y la casa paterna;
prendado está el rey de tu belleza:
póstrate ante él, que él es tu señor. R/.
Las traen entre alegría y algazara,
van entrando en el palacio real. R/.

Segunda lectura: lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios
Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección. Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos, cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino, una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza. Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. El último enemigo aniquilado será la muerte. Porque Dios ha sometido todo bajo sus pies.

Lectura del santo evangelio según san Lucas
En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre.
Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.»
María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.»
María se quedó con Isabel unos tres meses y después volvió a su casa.